miércoles, 25 de julio de 2007


PrEtTy VaCaNt-SeX pIsTolS
Theres no point in asking us youll get no reply
Oh just remenber a dont decide
I got no reason its all too much
Youll always find us
Out to lunch !
Oh were so pretty oh so pretty vacant
But now and we dont care
Dont ask us to attend cos were not all there
Oh dont pretend cos I dont care
I dont believe illusions cos too much is real
So stop your cheap comment
Cos we know what we feel
Were pretty pretty vacant
Were pretty pretty vay-cunt
And we dont care

viernes, 20 de julio de 2007

!!!al fin vacaciones!!!


!!al fin descanso!!despues de tanto sufrimiento(escuela),tanto gasto de cerebro...es lindo un merecido descanso para salir un rato por ahi,dormir,ir a la compu,o hacer cosas que uno no puede hacer cuando esta ocupado o no tiene tiempo...Bueno gracias a dios por inventar estas dos semanitas de respiro...ahora espero poder irme a algun lado de vacaciones,ver otras cosas,respirar otro aire;este lugar ya me cansa nesecito despejar mi mente un rato,comprar estupideces de otros lados,no se,aunque sea verle la cara a gente diferente...y de paso artar a las personas con mi musica,o sea la misma musica que escucho en mi casa pero en otro lugar...
bueno pase lo que pase en estas vacaciones lo unico que espero es pasarla lo mejor que pueda,irme algun lado y ver la pelicula de los Simpson.(espero tener suerte y consegir entrada el jueves).
!!!adios y felices vacas para todos!!!
*Maruchis*(Georgie girl)....

jueves, 12 de julio de 2007

QuE cAlEnTaMiEnTo GlObAl Ni QuE 8 CuArToS...nO Me JoDaN...



Este fue el 9 de julio "El DiA dE dE La NiEvE",este es mi barrio cubierto de nieve,los copos caian como si fuera uno de esos dias de lluvia torrencial.a pesar de que hacia frio,afuera estaba hermoso,ver caer esa nieve tan hermosa,tocarla,jugar con ella,todo parecia magico,ese dia fue tan especial y no solo para mi sino para toda la gente...miraba por la tele las imagenes de Lomas y la gente estaba "emocionadisima",salian a la calle,festejaban como si fuera un dia de fiesta...mas alla de ser el 9 de julio...(todos estaban emocionados por este fenomeno y no por ser el dia de la independencia).
la verdad que fue un dia precioso y del cual disfrute mucho...

!!!que NeW YoRk Ni nEw yOrK !!!
!!!YaNkIS nO lEs TeNeMoS EnViDiA!!!

viernes, 29 de junio de 2007



QUE LINDO ROGER!!! ES DIVINO...!!!

TE AMO...O MEJOR DICHO,TE AMAMOS YO Y MI HERMANA...
TE QUEREMOS UN MONTON ...PORQUE SOS EL DUEÑO DE ESA CARITA HERMOSA Y DE ESE CUERPO !AHHH!!QUE TANTO NOS GUSTA...
VIVA ROGER !!!!


Para recordarlo todos los dias un video del papito este...:

ESTE ES MI AMOR...GEORGIE...!!!

GEORGE TE QUIERO MUCHO...!!!Y TE EXTRAÑO!!!

LONG LIVE GEORGE!!!
" THE GEORGIE GIRL"...MARUCHIS
La película puede gustarte o no. El disco puede gustarte o no. Pero 200 Motels (200 Moteles) fue sin duda un momento muy importante en la carrera artística de Frank Zappa.


No es una película fácil de entender. Está llena de claves "secretas" que sólo los más fanáticos pueden descifrar -eso es lo que haremos aquí.
Pero 200 Motels es más que una película. Es un concepto que abarca la película, la música y los personajes. El tema principal es LA VIDA DE UN GRUPO EN GIRA; y tiene mucha CONTINUIDAD CONCEPTUAL (CC) metida allí.
Este fue el primer largometraje de Frank Zappa. Le ocasionó muchos problemas. Por ejemplo, tuvo que ajustarse a un presupuesto bajo. No pudo filmar todas las escenas que estaban en el guión original. En el medio de la filmación se peleó con el director de imágenes, Tony Palmer, quien abandonó el proyecto.
Cuando quiso presentar la obra en vivo en el Royal Albert Hall de Londres, el concierto se canceló por orden de las autoridades del teatro, quienes consideraron obsceno el contenido de las letras. Zappa inició un largo juicio que finalmente perdió.
De cualquier modo pudo alcanzar al menos dos de sus objetivos: estrenar una película en los cines (luego de los fallidos proyectos Uncle Meat y Burnt Weeny Sandwich) y trabajar con una orquesta de verdad.




La película comienza con Larry el enano (Ringo Starr) "disfrazado de Frank Zappa" bajando de un arnés en un programa de TV frente a Rance Muhammitz (el diablo) con la misión (asignada por FZ) de introducir una lámpara de Aladino en el orificio reproductor de la mujer que toca el arpa (una monja).
Se escucha la voz de Zappa diciendo: "salir de gira los puede enloquecer, señoras y señores, de eso se trata 200 Moteles". Luego The Mothers tocan "Mystery Roach".
Aparece Muhammitz entregando una hamburguesa pedida por Mark Volman (Flo), pero Jeff se la arrebata. El diablo le exige que firme el recibo con sangre. Prosigue explicando al grupo allí reunido qué es lo que se supone que deben hacer en la película. Motorhead conoce a Chunga, la aspiradora industrial, y se enamora de ella (CC). Jimmy Carl Black deja explícito que sólo le interesan dos cosas: "cerveza, y saber cuándo le van a pagar" (CC: Uncle Meat CD).
Mientras tanto, una reportera de un periódico imaginario de rock & roll de San Francisco escribe todo lo que escucha para la gran nota que va a hacer sobre la relación anormal entre Motorhead y la aspiradora. "Va a ser genial", piensa.
En el cuarto de hotel, los músicos hablan sobre cómo Zappa siempre sabe todo lo que pasa, todo lo que ellos hacen y dicen. Ian Underwood amplía: "he estado en el grupo por años, y yo sé que EL siempre escucha". Al mismo tiempo, en un rincón de la habitación, Larry graba todo. Los músicos se ponen de acuerdo en actuar "como si no supieran que FZ los está escuchando" y lo saludan a la cámara, felicitándolo por sus "divertidas piezas musicales".
En otro momento, Flo, Eddie y Jeff planean abandonar The Mothers y formar un grupo de blues ya que Zappa está viejo ("ya tiene 30 años") y no ven ningún futuro allí. Rance Muhhamitz se presenta como el diablo mientras Flo y Eddie se encuentran en CENTERVILLE, "un lindo lugar para criar a tus hijos".
Miss Lucy y Miss Janet trabajan en una boutique. Ellas han notado la presencia de los músicos en el pueblo. También han notado que los mismos están desesperados por encamarse. Lucy encuentra la situación excitante, pero a Janet le parece repulsivo. No obstante, se calienta con el pervertido baterista de acento inglés que anda con binoculares (CC: Uncle Meat film).
La banda toca "This town is a sealed tuna sandwich" y Jimmy Carl Black canta "Lonesome Cowboy Burt".
Muhhamitz finalmente le entrega la cerveza a Jimmy y le pide que firme con sangre. El "solitario cowboy" le contesta que "él no puede ser el diablo, porque el diablo habla con acento inglés" ( lo vio en un show de televisión hace tres semanas).
Luego Larry monologa sobre las diferencias entre los músicos y la gente normal, entre las músicos clásicos y los de rock.
The Mothers tocan "Magic Fingers".
Larry está ahora en una habitación. Está desgrabando las conversaciones de los músicos para robarle ideas para "su nueva sinfonía". Transcribe en un pentagrama todo lo que escucha. (Zappa muchas veces fue acusado por sus músicos de robarles ideas).
Luego escuchamos una pieza que originalmente se iba a llamar "THE PLEATED GAZELLE" (que incluía "Motorhead's Midnight Ranch", "Dew on the Newts we got", "The Lad searches the night for his Newts", "The girls wants to fix him some broth", "The girl's dream", "Little green scratchy sweaters and corduroy ponce" y "A nun suit painted on some old boxes") mientras Larry trata de atrapar a la monja calentona (cachonda), Motorhead tiene amoríos con la aspiradora. La monja consume píldoras "ilegales"
Aquí viene el famoso dibujo animado sobre La Higiene Dental (Dental Hygiene Movie). En realidad lo que vemos es a Jeff y sus buena y mala conciencias diciéndole lo que debe hacer. La mala le dice que abandone al "grupo de comedia" y forme su propia banda de rock y blues, como Grand Funk o Black Sabbath. La buena le dice lo contrario. Mientras tanto, Jeff toma una poción alucinógena, se fuma un porro de marihuana y se roba la habitación del hotel (toallas incluidas).
La monja tiene una sobredosis. Está convencida de que se va a morir. Lucy y Janet la ignoran. Están excitadas porque el pervertido baterista inglés las está mirando desnudas con sus binoculares.
Todo el elenco canta "La dimensión del pene", una canción sobre cómo afecta en los hombres el tamaño de su miembro viril.
Sigue un interludio de grupo y orquesta que comienza con "She painted up her face" y termina con "Lucy's seduction of a bored violinist".
Larry monologa nuevamente. Esta vez sobre cómo los músicos se desesperan por conseguir una cachuchita y los métodos que tiene cada uno para lograr ese objetivo. Los integrantes de la banda corren a Reneck Eats (el bar del pueblo) para conocer a "la chica de sus sueños" mientras escuchamos "Daddy, Daddy, Daddy".
Jeff se encuentra con Don Preston en su laboratorio. Preston está seguro de que tomando su poción secreta se convierte en un monstruo, mientras Jeff le dice que él (Preston) cometió un error quedándose en The Mothers. Hoy podría ser una estrella de rock. Jeff se va con un porro que Don le moja en su poción. Luego Don llama a Zappa por teléfono y le dice que todo salió como estaba planeado y le pregunta "cuándo va a cobrar por esto".
Mientras escuchamos "What will this evening bring me this morning", vemos el ojo de Zappa observándolo todo. La monja finalmente "asciende al cielo". Jeff está en su cuarto de hotel bajo los efectos de la marihuana y escuchamos a Flo & Eddie diciendo "debemos volverlo a la normalidad antes de que Zappa se entere y se lo haga hacer en la película". El gran ojo derecho de Zappa está allí nuevamente.
Todo el elenco se despide cantando "Strictly Genteel".
Mientras pasan los títulos finales, escuchamos el postludio y vemos como fondo cartas comerciales y papelerío con el presupuesto de gastos del film.

miércoles, 27 de junio de 2007

EL BEATLE PEQUEÑO
George Harrison (1943-2001)

A no confundirse: no es lo mismo decir “El Pequeño Beatle” que “El Beatle Pequeño”. George Harrison –1943, menor de los Cuatro Fabulosos, hijo quinceañero de un chofer de ómnibus de Liverpool, recomendado a John Lennon por Paul McCartney para entrar en marzo de 1958 a lo que entonces se llamaba The Quarrymen– siempre fue, por ser el más joven de los cuatro, el Beatle Pequeño, el hermano menor, la promesa constante, el eterno postergado al que no se le admitían demasiadas canciones ni se le daban demasiadas oportunidades.Una teoría conspirativa tan funcional como la que sindica a Yoko Ono como mujer dragón e instrumento de Lennon o a la propensión de McCartney a sentirse el jefecito como la destructora de un equilibro y una estructura perfectos es que –finalmente– ni Lennon ni McCartney pudieron soportar la idea de un tercer hombre tan talentoso como ellos dos. Tres son multitud. Así, Los Beatles se separan en el instante preciso en que George Harrison deja de ser el Beatle Pequeño para, sencillamente, ser uno más junto a los otros dos. Ringo, como de costumbre, nunca tuvo la culpa de nada.
A principios de este año, la reedición de All Things Must Pass –su disco triple de 1970– desencadenó una suerte de reconsideración de la figura de George Harrison. Los más exaltados (los que venían de la exaltación de la antología 1 arrasando en todos los rankings) no dudaron en calificarlo como “el mejor álbum beatle solista de todos los tiempos, superando al Plastic Ono Band de Lennon y al Band on the Run de McCartney”. Nadie mencionó entonces al Ringo de Starr (que no tuvo la culpa de nada), pero no importa. Es posible. Quién sabe. Qué importa. Los años pasan y el tiempo demuestra cada vez más y mejor que Los Beatles eran un equilibrado poker de ases: despreciar a uno de los ases es arriesgarse a perder la partida. Mejor, entonces, no establecer comparaciones odiosas y disfrutar de la bestia perfecta con cuatro cabezas: John era el espíritu revolucionario (y en ocasiones demagógico); Paul era el músico curioso e insaciable (y por momentos desconcertantemente mediocre); Ringo era el bufón noble (y a veces decadente bon-vivant, pero no es del todo su culpa) y George era la conciencia religiosa y zen a la que a veces traicionaba, digan lo que digan –así se le escapaba en sus últimas entrevistas o en el documental Anthology–, un rencor de años de ser conocido como The Quiet Beatle (el beatle tranquilo) y una insalvable insatifacción por descubrir que su pub favorito había decidido cerrar por demolición justo cuando él se había ganado el derecho y el placer de pagar una ronda para todos. Algo así.
Tal vez por eso, en perspectiva, George Harrison hizo más a solas que cualquiera de sus compañeros de banda. Había perdido tiempo, tenía tiempo que ganar. Así, diseñó el sonido new wave con “I Need You” y “Taxman” (una especie de “Psycho Killer” impositivo) y una forma sutil y poderosa de tocar la guitarra eléctrica. Importó el exotismo oriental al imaginario pop de entonces. Los que saben le atribuyen buena parte del boom hippie de la meditación trascendental, el yoga y el budismo (George Harrison se había reservado el rol de Gandalf en una abortada adaptación beatle de El señor de los anillos). También tuvo tiempo de ir a investigar la cultura ácida al San Francisco del Verano del Amor (volvió horrorizado); invitar a Eric Clapton (quien le devolvió el favor robándole a su mujer) a ser beatle por un día en “While My Guitar Gently Weeps”; hacerse amigo y grabar junto a Bob Dylan; y –como broche de oro, luego de que Joe Cocker decidiera no grabarla y Lennon y McCartney se rindieran ante la evidencia- conseguir su primer Lado A en un single beatle con “Something”, según Frank Sinatra, en 1980, “la mejor canción de amor de Lennon y McCartney”. Ya separado se convirtió en el beatle más exitoso con el ya mencionado triple All Things Must Pass y Living in the Material World; creó la idea del rock benéfico con su Concert for Bangladesh; inventó el concepto de World Music antes de que nadie pensara en eso; le regaló a Ringo (quien nunca le hizo mal a nadie y a quien John y Paul sólo le ofrecían canciones espantosas para sus discos) un gran hit como “Photograph”; produjo la película La vida de Brian para los Monty Phyton (seamos justos: también fue responsable del Shanghai Surprise de Madonna y Sean Penn); volvió a los primeros puestos de ventas en 1987 con Cloud Nine,; fue el autor intelectual de los Travelling Wilburys (ese supergrupo/boutade que lo unió a Bob Dylan, Tom Petty, Roy Orbison y Jeff Lynne) y afirmó sin problemas y con seguridad –para el libro Anthology– que “todo lo bueno en la música de los últimos treinta años se lo han robado a Los Beatles”. El 22 de junio de 1961 fue coautor junto con Lennon del primer tema beatle jamás grabado –el instrumental “Cry for a Shadow” incluido en Anthology 1– y el pasado 1 de octubre grabó su última canción –“Horse to Water”, en coautoría con su hijo Dhani– para un álbum de duetos. Disfrutaba desde hacía años de un perfil bajo, de un matrimonio feliz y seguía practicando la meditación y la macrobiótica por más que ya no estuvieran de moda. Y, dicen, fumaba como todas las chimeneas de Liverpool humeando al mismo tiempo.
George Harrison también tuvo sus días malos cuando The Chiffons lo demandaron por plagio –y le ganaron– a la hora de probar que su exitoso “My Sweet Lord” se parecía un poquito demasiado a “He’s So Fine”; su sello discográfico Dark Horse (antecedente directo del Real World de Peter Gabriel) nunca funcionó bien; publicó una carísima y psicótica autobiografía para coleccionistas titulada I Me Mine (en la que apenas mencionaba a Lennon); y los Hermanos “Oasis” Gallagher lo tildaron de “viejo choto” cuando Harrison tuvo la osadía de afirmar que no eran tan buenos después de todo y que “Wonderwall” era antes que nada el título de un soundtrack que él había compuesto para una película rara de 1968. Y el loco de turno trató de matarlo –y llegó a regalarle un par de puñaladas– un par de años atrás. Pero las malas noticias en serio llegaron rápido y se lo llevaron de a poco, sin prisa pero sin pausa: George Harrison venía luchando desde hacía tiempo contra un cáncer de garganta que se complicó con tumor cerebral y, al final, pulmones que dijeron basta. Murió en Los Angeles, adonde había viajado en busca de una última chance, de un milagro. Dicen que murió todo lo contento que uno se puede morir, habiendo batido al enemigo y sintiéndose, por fin y de una buena vez por todas, un gran beatle a la hora de escuchar por radio su propia necrológica cuando días atrás un disc-jockey neoyorquino difundió el rumor de su muerte cuando todavía faltaba un rato. Los familiares y amigos que lo acompañaban entonces dicen que se rió un poco, bastante. Y que le gustó que todos y cada uno de los locutores puntualizaran que él siempre fue tan importante como esos hermanos mayores que no le dejaban grabar sus pequeñas canciones inmensas.
Un ejercicio interesante –de poder ponerlo en práctica y dejarse llevar por el instinto antes que por la razón– es el de, a la hora de una muerte anunciada o sorpresiva, atrapar el primer pensamiento que dedicamos al que acaba de irse para no volver quedándose para siempre. Yo pude hacerlo el viernes pasado y, de golpe, me acordé de George Harrison en los primeros minutos del film A Hard Day’s Nigth corriendo junto a sus tres compañeros por una estación de tren mientras son perseguidos por una jauría de groupies mojadas y en celo. En el momento en que sobreimprimen los títulos de la película –podría jurarlo, no tengo aquí ni el video ni el DVD– George Harrison, fuera de guión, tropieza y cae ante las estupefactas carcajadas de Paul, George y Ringo. George también se ríe –George tenía una gran dentadura– y se levanta. Y sigue riendo. Y corriendo.Hay una forma especial de la tristeza que es esa que sentimos cuando se nos muere un beatle.Gracias por todo, George Harrison.Descansa en paz.